Azael

«En aquellos días se multiplicaron los hijos de los hombres y les nacieron hijas hermosas; al verlas, los Grigori, los hijos de los cielos, las desearon y descendieron a la tierra para escoger de entre ellas a las madres de su progenie.» (Gn 6: 1-4)

He vuelto a encontrarlo, al hijo pródigo, tan mundano como cualquiera de los mortales a los que jamás debió acercarse, tan quebrantado como únicamente puede estarlo quien ha padecido la Eternidad entre ellos.
Desde mi atalaya celestial, observo sus actos desesperados para cumplir el mandato de mi Padre, que es también el suyo.
Yo, que todo puedo verlo, lo contemplo sin comprender cómo puede preferir mi hermano esta vida entre mortales. Poco importa, seguiré observando con la paciencia que da la inmortalidad y tal vez así alcance a comprender qué le hizo caer; por qué, siendo los dos tan iguales, somos ambos tan distintos.
Mi hermano se ha protegido a sí mismo con la coraza de un cascarón vacío, pero, si los mortales pudieran ver más allá, si trataran de conocerlo realmente, si fueran apenas conscientes de su naturaleza… entonces lo amarían y temerían tanto como a sus falsos dioses.

Autor: Andrea Dones

Género: Fantasía

Numero de páginas: 190

Valoración
5/5

Opiniones:

Me gusta porque es diferente. Como no había leído la sinopsis, me cree ciertas espectativas tomando en cuenta el titulo del libro. Nada que ver. Azael no es el diablo, ni actúa con maldad. De hecho creo que ayuda a las personas que más lo necesitan, ve lo profundo de sus almas. Se muestra como un renegado por el pasado que lo atormenta, pero es un personaje muy humano que siente verdadera empatía. La religión siempre será un tema que puede generar controversia. Esta es una historia fascinante que no se deben de perder. Excelente final ☆☆☆☆☆
Azael, principal protagonista de esta historia. Es un personaje bastante carismático que, aunque de primera cuesta empatizar con él por su arrogancia, conforme vas conociéndolo vas descubriendo a un ser especialmente sensible y que lucha, como todo ser humano, por evitar cargar con el peso que supone el sentimiento de culpabilidad. Azael tiene su parte de crítica social cosa que agradezco a su autora.